Estaba en uno de los entrenamientos de Inducción para nuevos empleados. Los 3 empleados sentados atrás no mostraban mucho interés podríamos decir, se dedicaban a ver por la ventana. Dos veces les pedí que me pusieran atención. A la tercera les dije “tú, tú y tú; sálganse por favor, no los quiero aquí”, se quedaron mudos y les repetí “sálganse de aquí, no quiero que estén en la sala”. Como eran nuevos en la planta y no conocían nada, me dijeron “y a donde nos vamos?”. “Ese no es mi problema” les contesté.
Se salieron, la gente de Recursos Humanos se enteró horas después, y la encargada de Entrenamiento me llamó para decirme que había sido muy estricto, que debí haber sido más tolerante. Yo siempre reconocí que si había actuado impulsivamente, y aparte no les dije a donde se dirigieran, ni avisé a ella lo que había pasado. Pero también le dije que yo merecía respeto, y que en un momento dado yo era un filtro más para la empresa para conocer el comportamiento y actitud de los empleados.
En fin, a partir de esa situación, las ventanas de la sala de capacitación permanecen cerradas durante los entrenamientos, y todavía anda en la planta un muchacho que me dice “se acuerda cuando me corrió de entrenamiento”?
Es la única vez que ha pasado y seguramente ya no actuaría igual.
¿Que opinan?